sábado, 19 de enero de 2008

No hay Transgénicos en Barranca # 1

Diario El Comercio, sábado 19 de enero de 2008

http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-01-19/transgenicos-ya-comercializan-alimentos-procesados.html
http://cbperu.org/pdf/TransgenicosEC-20080119.pdf

ALERTA DEL DECANO DEL COLEGIO DE BIÓLOGOS

Transgénicos ya se comercializan en los alimentos procesados

Experto sostiene que sería necesario someter a estudios dichos productos

Por Marienella Ortiz Ramírez

Un gran número de alimentos procesados, e inclusive de insumos que se importan y comercializan en nuestro mercado, tiene componentes transgénicos (organismos genéticamente modificados u OGM) sin que exista en la actualidad un control previo de bioseguridad debido a la falta de una reglamentación de la Ley de Bioseguridad, publicada en 1999, advirtió Ernesto Bustamante, decano del Colegio de Biólogos del Perú.

El experto se refiere a que el consumidor puede adquirir en las tiendas pan elaborado con trigo transgénico o leche de soya de similar procedencia sin que estos hayan pasado por un programa de bioseguridad.

Para Bustamante, no hay problema en que ingresen tales alimentos, pero sí considera que tendrían que pasar por estrictos filtros. En otros países someten el producto a una serie de pruebas de laboratorio para examinar que no sea tóxicos o cause alergias.

Además, en otras economías existen normas para controlar la cantidad del componente transgénico en los alimentos, sostiene Bustamante.

Así, en Europa, si los alimentos contienen más de 0,9% de factor transgénico, deben tener una etiqueta que ilustre al consumidor acerca de la presencia del componente OGM; en Japón, el porcentaje es de 5%; y en EE.UU. no hay límites, explica Bustamante.

Consideró que las definiciones sobre el tema de los transgénicos es una decisión que nuestras autoridades de bioseguridad tendrán que evaluar en su debido momento, aunque prefirió no fijar una posición sobre algún porcentaje permisible para el elemento OMG.

De otro lado, Bustamante puso en duda el estudio de Antonietta Ornella Gutiérrez, profesora de la Universidad Agraria, que informó a este Diario sobre la presencia de semillas transgénicas de maíz amarillo duro en la producción del valle de Barranca. El decano sostuvo que, junto a otros investigadores, hizo una revisión técnica del informe de la catedrática en la que se determinó que tal estudio no proporciona evidencias científicas necesarias y presenta serias deficiencias de metodología.

Biotecnología para el comercio
Marcel Gutiérrez, encargado del laboratorio de biotecnología de la Universidad Agraria, resalta que el biocomercio, es decir, la investigación y explotación comercial de los transgénicos, será superior al negocio del petróleo en el futuro inmediato.

En especial, mencionó que las investigaciones sobre OGM son fundamentales para un sector como la agroexportación, que compite por llegar a tiempo y con mayor calidad a los mercados. "Necesitamos aumentar nuestra cartera de transacción comercial, es decir, ir de exportar productos primarios a exportar conocimientos. Todo lo que es agroindustria necesita la introducción del conocimiento biotecnológico", resaltó.

miércoles, 16 de enero de 2008

martes, 15 de enero de 2008

Evaluación de Transgénicos

Se debe evaluar individualmente cada transgénico

¿Cuestión de salud o puro interés comercial?

Entrevista a: Luz Vera, Bióloga del Centro Universitario Médico, Universidad de Piura

http://www.dircom.udep.edu.pe/index.php?t=2008/enero/300_07

(Piura) .- Los transgénicos son alimentos mejorados a través de la inserción de ADN de un organismo extraño para mejorar su productividad. Es un tema polémico y sus defensores destacan que son importantes ante la mayor demanda de alimentos. ¿Cómo determinamos qué un alimento se produce con semillas genéticamente modificadas (transgénico)? La bióloga del Centro Universitario Médico de la Universidad de Piura, Luz Vera, nos presenta algunas precisiones al respecto.

¿Por qué tanto temor a los productos transgénicos?
Parte del temor es por la falta de información. Un organismo modificado genéticamente (OMG) es aquel cuyo material genético ha sido diseñado o alterado deliberadamente en laboratorio; alimentos transgénicos son aquellos que contienen ingredientes o fueron producidos a partir de un OMG. Los posibles riesgos se basan en suposiciones aún no confirmadas totalmente. En los ‘90 recién salen al mercado, por tanto es poco tiempo para tener estudios concluyentes sobre sus las ventajas.

¿El problema sólo es por complicaciones a la salud humana o por un tema eminentemente comercial?
Existe controversia para su uso, no sólo en la salud sino también en el impacto al medio ambiente y el tema económico. Las transnacionales que producen las semillas transgénicas y los agroquímicos que se usan en ellos, son básicamente tres, siendo Mosanto la que controla el 80% de mercado mundial.

Isabela Peña, de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, señala que el cultivo de transgénicos haría peligrar la biodiversidad agrícola del suelo peruano pues contaminarían, por polinización, los suelos silvestres y perjudicaría los cultivos orgánicos que compran en EEUU, Europa y Asia.
Según los opositores, los cultivos transgénicos tendrían un impacto negativo sobre el medio ambiente pues no se puede prever sus consecuencias a largo plazo. Podría haber una polinización cruzada afectando a plantas no transgénicas con la aparición, por ejemplo, de supermalezas que adquirieron de los transgénicos los genes que las hacen resistentes a los herbicidas. Por otro lado, el polen de las especies transgénicas pueden fecundar a cultivos convencionales obteniéndose híbridos, fenómeno que hoy ocurre con variedades no transgénicas. Sin embargo, no hay estudios concluyentes estos riesgos.

¿Es verdad que los transgénicos pueden causar cáncer o producir resistencia del organismo a los antibióticos?
Se plantea que pueden producir nuevas alergias ya que la mayoría de alimentos transgénicos contiene genes de otros organismos como bacterias, virus, plantas y animales. Además podrían ocasionar resistencia a antibióticos pues un método común para crear transgénicos es la introducción de genes que determinan cierta resistencia a unos antibióticos llamados marcadores que, con el fin de verificar que la secuencia genética deseada ha sido introducida en el genoma del organismo huésped, estos marcadores se eliminan al obtener los organismos modificados. Hoy no existe estudio documentado que diga que los transgénicos hayan causado alergias o resistencia a antibióticos, tampoco que se estén usando como marcadores genes de resistencia a quimioterápicos (drogas que se usan en el tratamiento del cáncer)

El decano del Colegio de Biólogos del Perú, Ernesto Bustamante, sostiene que los temores no están comprobados y por ello no hay que temer en su consumo.
El uso de los alimentos transgénicos es muy controversial. Sus defensores piensan que con este tipo de tecnología se puede producir mayor cantidad de alimentos al hacerlos más resistentes a las plagas, las sequías y heladas. Así mismo se puede combatir o prevenir una serie de enfermedades. Por ejemplo, en Asia, donde la alimentación es básicamente a base de arroz, se puede modificar este producto para que resulte más rico en nutrientes o modificar vacas para que estas produzcan leche que puede contener vacunas o antibióticos. Aunque se abre muchas posibilidades aún no se obtienen productos que se puedan comercializar y, a excepción del arroz dorado que contiene vitamina A, otros productos aún se encuentran en fase de experimentación. Creo que debemos perder el temor a las nuevas tecnologías. Sin embargo, y de acuerdo a la OMS, cada alimento transgénico y su inocuidad debe ser evaluados individualmente incluyendo un monitoreo post comercialización. Hasta el momento, y después de más de 20 años de uso de transgénicos como el maíz y la soya, no se han demostrado efectos sobre la salud humana. Es más compleja la evaluación sobre el impacto en el medio ambiente y se necesitaría estudios de largo plazo para poder extraer conclusiones sobre los posibles riesgos de estos productos.

Los opositores señalan: En Brasil y Argentina hay deforestación y derroche de recursos naturales para abrir espacio a más soya transgénica y más cultivo de ganado. ¿Es esta la ciencia progresista que nos ayudará a preservar el medio ambiente? ¿Acaso no viene la semilla transgénica aparejada con su respectivo herbicida, en donde el negocio es doble: venta de semilla y de herbicida?
En teoría, el uso de transgénicos hace posible una mayor producción por metro cuadrado, lo que haría posible reducir la deforestación y frenar la amenaza a la biodiversidad. Sin embargo, este enfoque es discutible pues los monocultivos de grandes densidades hacen más fácil la aparición de patologías vegetales y la degradación de los suelos. Estas plantas transgénicas estén adaptadas a un sólo tipo de insecticidas y herbicidas y son las mismas multinacionales las que las proveen al agricultor haciéndolo dependiente exclusivo de una sola empresa conllevando a la imposición de precios y a condiciones de explotación. Esto podría contrarrestarse si los países tienen normas que protejan a los agricultores.

Hoy se debate la Ley General de Desarrollo de la Biotecnología Moderna. Los investigadores a favor señalan que dicha norma y el respaldo a los transgénicos propiciará la investigación biomolecular y otorgará un marco legal que protegerá la biodiversidad del país.
Es cierto que hay que dar un impulso a la investigación, y en particular a la investigación biomolecular lo que nos haría independientes de tecnologías foráneas. El uso de la tecnología en la producción de transgénicos debe pasar por un proceso de análisis de riesgos en los que haya participación de los consumidores, agricultores y otros interesados. El Parlamento Europeo, desde el 2003, ha obligado al etiquetado de los alimentos transgénicos para que los consumidores elijan si desean o no comerlos; esta tendencia al etiquetado es creciente y en países como Brasil ya se esta haciendo.

En resumen debería estar vigente un marco regulatorio que desarrolle evaluaciones previas que permitan contestar preguntas como: ¿la producción de estos alimentos transgénicos llevara al país a un desarrollo sustentable?; ¿Qué efectos tendrán sobre el medio ambiente, y si no habrá transferencias de genes a las plantas tradicionales afectando a nuestra biodiversidad?; ¿los alimentos transgénicos a los que se incluya nutrientes resultarán ser mejores métodos que los convencionales?

jueves, 10 de enero de 2008

Polémica por uso de transgénicos

Polémica por uso de los transgénicos en el país

Diario Perú 21, jueves 10 de enero de 2008


http://www.peru21.com/impreso/html/2008-01-10/imp2ciudad0836818.html

http://cbperu.org/pdf/TransgenicosPeru21-20080110.pdf


Por Alonso Izaguirre

















  • Científicos y ambientalistas discrepan sobre el impacto de los alimentos modificados.
  • Peruanos consumen estos productos, pero muchos lo ignoran por falta de información.
Comunidades de científicos y ambientalistas del mundo están discutiendo el impacto que los transgénicos -alimentos modificados genéticamente- podrían causar en la salud y en el medio ambiente. La polémica también ha llegado a nuestro país.

El decano del Colegio de Biólogos del Perú, Ernesto Bustamante Donayre, sostiene que los transgénicos favorecerán al país en lo económico. Según el experto, dichos cultivos beneficiarían al agricultor en su productividad -se puede sembrar más en menos espacio- y en su rentabilidad.


"Los exportadores de paltas o de mangos podrían tener productos modificados para que duren más. Así, ellos tendrían sus productos por más tiempo en el mercado y a mejor precio", afirma Bustamante.

Sin embargo, para Isabela Lapeña, de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, el cultivo de organismos transgénicos haría peligrar la biodiversidad agrícola del suelo peruano. Es decir, estos cultivos podrían contaminar -por polinización- los sembríos silvestres, lo cual perjudicaría los cultivos orgánicos y, consecuentemente, haría que el mercado europeo o japonés cierre sus puertas a los productos sin modificación genética.

¿NOCIVOS? Quienes se oponen a los transgénicos advierten que estos podrían causar algunas enfermedades en el hombre -como el cáncer- o producir resistencia del organismo a los antibióticos. No obstante, hay quienes desmienten tales hipótesis.

"Desde 1994, cuando se lanzó el primer alimento modificado -un tomate que demoraba en malograrse-, no se ha podido demostrar que perjudicara la salud", dice Bustamante.

Por su parte, Lapeña reconoce que los daños al organismo no estaban comprobados, aunque tampoco podían descartarse, pues aún no se sabe cuáles serán los impactos en las generaciones futuras.

CONSUMO. En el Perú se consume alimentos transgénicos desde hace algunos años, pero muchos lo ignoran. Según Ernesto Bustamante, aproximadamente el 50 por ciento de los productos que venden los supermercados de la capital contiene ingredientes modificados genéticamente, como la soya, que se puede encontrar en mostazas o en cervezas.

Por ello, la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec) ha planteado la promulgación de una ley que obligue a los productores a etiquetar los artículos transgénicos, ya que los compradores tienen derecho a ser informados sobre lo que ingieren.

lunes, 7 de enero de 2008

Ministerio del Medio Ambiente

Alta voz

Diario El Comercio, lunes 7 de enero de 2008
http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-01-07/alta-voz.html


LUIS CAMPOS BACA,
PRESIDENTE DEL INSTITUTO DE INVESTIGACIONES DE LA AMAZONÍA PERUANA (IIAP)

¿Es necesario un ministerio del ambiente?
Es urgente por la dispersión que hay en los controles de los impactos ambientales. Se debe crear una entidad que decida en el Gabinete Ministerial para evitar las instituciones sin poder político que existen actualmente. Pero este ministerio debe tener sobre todo un componente técnico de poder.

¿No son suficientes organismos como el Conam, la Digesa, el Inrena y el propio IIAP?
Son válidos y deben fortalecerse a nivel de investigación, pero el ministerio es necesario para ver los temas globales, sin descuidar la descentralización. No se deben detener las transferencias de funciones a los gobiernos regionales.

¿El IIAP fue consultado para formular el proyecto de creación del ministerio?
No, pero nos estamos incluyendo en una propuesta que existe en el Congreso. Es la única que se conoce hasta el momento. Hay que encontrar equilibrio para que el Estado no impida la fiscalización de la sociedad civil. Incluso sugiero crear un viceministerio de la Amazonía.

Un ministerio administra políticas que suelen cambiar con los gobiernos
Podría cambiar un poco la fiscalización, porque a veces los gobiernos responden a intereses y no a generar actividades productivas sostenibles. Pero eso se controla con la sociedad civil, con un TLC exigente y con las convenciones internacionales en las que suscribimos compromisos. Un Estado que no cumple la agenda global, difícilmente captará recursos internacionales.

¿Cuál debe ser la inspiración para crear este ministerio?
La inspiración es la salud de la sociedad. El tema es reducir los riesgos de los impactos y recuperar los pasivos ambientales. Para eso necesitamos una agenda más fuerte, que capte los recursos internacionales que varios organismos están dispuestos a ofrecer si ven políticas con manejos transparentes.

Una cualidad no común en los entes burocráticos
Por eso debe mantenerse la autonomía de ciertos organismos, como el IIAP. Pero la autonomía debe permitir una opinión técnica, objetiva y seria que ayude al ministerio a tomar decisiones coherentes y reduzca los conflictos con la sociedad, que es lo que pasa normalmente en asuntos del ambiente.

¿Y si no designan a un buen ministro?
La sociedad civil tiene que fiscalizar. El reto del Estado es sincronizar con las demandas globales. Cuando vayamos a una convención internacional y digamos que ya tenemos un ministerio del ambiente con tales líneas y objetivos claros, el dinero va a venir.