martes, 6 de noviembre de 2007

Perro del Hortelano 10 - Luis Solari

¿De hortelanos a falderos?

No empujemos a algunos peruanos a buscar apoyo entre quienes les ofrezcan violencia y antidemocracia

Diario El Comercio Martes, 6 de noviembre de 2007

http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2007-11-06/de_hortelanos_a_falderos.html

Por: Luis Solari de la Fuente. Ex primer ministro |

El artículo de nuestro presidente, "El síndrome del perro del hortelano", abarca seis aspectos de nuestra realidad, pero señalando a grupos de peruanos como entorpecedores del desarrollo de cada sector.

En realidad, es inaplicable a esos grupos el término perro del hortelano, pues ese apelativo se da a quienes teniendo capacidad para ejecutar, ni hacen ni dejan hacer. Dichos grupos son esencialmente pequeños productores rurales o artesanales, sin capacidad para 'hacer', y que interpretan como amenaza toda llegada de extraños a los territorios donde viven y producen. Hablamos de peruanos olvidados por décadas y cuyo modo relacional es la desconfianza, como revela el libro "Perú: Voces de los pobres" (Defid y Banco Mundial).

Este es el Perú que recibió el presidente al ser reelecto 20 años después. Su visión diagnóstica es importante, pues nos permite conocer cómo interpreta la realidad, así como también contribuir con ideas.

Cuatro áreas se resolverían con las normas existentes --aún no aplicadas-- para impulsar asociatividad intensiva de pequeños productores, por tanto de formalización. El editorial de El Comercio puso ejemplos de asociatividad forestal y cafetalera, además de los conocidos exitosos consorcios de algodón, cacao, mango y cítricos, entre otros. Estos surgieron gracias a la creatividad y al emprendedurismo de peruanos olvidados, a los que se sumó la asistencia técnica, el aprendizaje, la inteligencia de mercados, en suma el "subsidium" (ayuda, en latín), demostrando que nuestro camino --como indica claramente Onudi-- es la asociatividad intensiva de ese magnífico potencial, el 98,5% de nuestras empresas, los pequeños productores. No los miremos como a enemigos, 77% de ellos son rurales y sus familias han vivido olvidadas.

Ante la proximidad de los TLC, ya es hora de que el Congreso apruebe la ley que traslada las mypes al Ministerio de la Producción, observada en agosto del 2006, indispensable para incorporarlas asociadamente en la oferta exportadora.

Las operaciones de manipulación política en las áreas rurales cuestan dinero. ¿Del narcotráfico, del chavismo, de otros? ¿Los servicios de inteligencia llevan al presidente la información necesaria para que tome decisiones y se termine el financiamiento de la manipulación? ¿Por qué se decomisan cantidades ínfimas de insumos químicos para narcotráfico? Si de 'perreo' hablamos ¿por qué en estos casos no se aplica "muerto el perro muerta la rabia"?

¿Dónde están los especialistas en negociación gubernamental para conducir el diálogo social indispensable para abrazar a esos peruanos olvidados y desconfiados? ¿Quién ordenó la desactivación de la unidad de atención y solución de conflictos del Ministerio de Energía y Minas? No fue el ministro. ¿Le han dicho al presidente que dos países ofrecieron instalar los escáneres de rayos X en las carreteras y puertos, sin costo y en concesión, en vez de gastar en esa ridícula compra de un equipo que operaría recién en el 2009? ¿No son acaso el vaivén político y la corrupción los causantes de nuestra caída en el ránking mundial de competitividad?

Actuemos contra nuestros verdaderos obstáculos y no empujemos a esos peruanos a buscar apoyo entre quienes les ofrezcan violencia y antidemocracia.

Probablemente es tiempo de que nuestro presidente convoque a peruanos sin interés personal ni grupal, que le digan la verdad y no jueguen al traje del emperador, que puedan contribuir a construir caminos de desarrollo con todos y para todos, que consideren que la inclusión es más que un membrete preelectoral, que ayuden a que las diferencias no sean administradas confrontativamente sino unitivamente, que vean a nuestra gente no como obstáculo sino como oportunidad.

Confiemos en que el Gobierno no se deje encandilar por los perritos circenses, esos que para llamar la atención dan volatines en el aire a ver si caen sobre un fajín, o esos otros de corte faldero que con el 'chí, cheñó' sustituyen la verdad por un chaleco flotador.

Sería importante, luego del artículo sobre diagnóstico, que el país reciba la segunda entrega: las soluciones.